La Declaración de Nueva York sobre los Bosques

En la Cumbre del Clima que tuvo lugar en Nueva York, impulsó la reducción a la mitad la deforestación para 2020 y a ponerle fin por completo en 2030, a través de la Declaración de Nueva York sobre los Bosques y que ya fue firmada por más de 130 gobiernos y organizaciones de la sociedad civil, incluido el sector privado

La Declaración, que establece objetivos de alto nivel para hacer frente a la deforestación y fomentar la recuperación, es un acuerdo político no vinculante que llama a la restauración de más de 350 millones de hectáreas de bosques y tierras de cultivo, un área más grande que el tamaño de la India. 

A su vez, tiene entre sus objetivos permitir a los países en desarrollo desarrollar sus economías a través de la gestión sostenible de los bosques, así como a los pueblos indígenas a administrar sus tierras y territorios de forma sostenible, entre otros. 

La Declaración permanecerá abierta a la firma tras la Cumbre hasta el 21º período de sesiones de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21-UNFCCC), que se celebrará en diciembre de 2015 en París

Un “Programa de Acción” adjunto especifica distintas medidas que los países, las empresas, los pueblos indígenas y la sociedad civil pueden adoptar de manera voluntaria para lograr los objetivos de la iniciativa. 

“Muchas de las prácticas realizadas en tierra, como el Manejo Sostenible de Tierras (MST), la gestión forestal y la gestión integrada de recursos hídricos (GIRH), pueden ayudar a las comunidades y los países a adaptarse a los impactos del cambio climático y detener la pérdida de biodiversidad”, expresó la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación. 

Estas medidas combinadas podrían evitar emisiones de hasta 8.8 mil millones de toneladas de dióxido de carbono cada año para el 2030, un equivalente a remover las emisiones de ese tipo causadas por más de mil millones de vehículos que circulan actualmente por las carreteras.

 

Texto de la Declaración de Nueva York sobre los Bosques: 

Los bosques son esenciales para nuestro futuro. Más de 1,6 millones de personas dependen de ellos para obtener alimentos, agua, combustible, medicinas y para sus formas de vida y sus culturas tradicionales. En los bosques se halla aproximadamente un 80% de la biodiversidad terrestre y desempeñan un papel vital en la protección del clima mediante la captura de carbono de forma natural. Sin embargo, cada año un promedio de 13 millones de hectáreas de bosques desaparecen, a menudo con efectos devastadores sobre las comunidades y los Pueblos Indígenas. La conversión de los bosques para la producción de materias primas -como la soja, el aceite de palma, carne y papel- es responsable de aproximadamente la mitad de la deforestación mundial. La infraestructura, la expansión urbana, la energía, la minería y la recolección de leña también contribuyen en mayor o menor grado.

Compartimos la visión de disminuir, detener y revertir la pérdida de bosques a nivel global, mientras que al mismo tiempo, se puede mejorar la seguridad alimentaria para todos. La reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y el aumento de la restauración forestal será extremadamente importante para limitar el calentamiento global en 2° C. De hecho, los bosques representan, una de las mayores y más efectivas económicamente, de las soluciones climáticas disponibles hoy en día. Las acciones para conservar, manejar de forma sostenible y restaurar los bosques pueden contribuir al crecimiento económico, a la reducción de la pobreza, al estado de derecho, a la seguridad alimentaria, a la resistencia climática y a la conservación de la biodiversidad. Estas acciones también pueden ayudar a asegurar que se respetan los derechos de los pueblos indígenas dependientes de los bosques, así como a fomentar su participación y la de las comunidades locales en la toma de decisiones.

Con nuestros diversos mandatos, capacidades y circunstancias, colectivamente nos comprometemos a hacer nuestra parte para lograr los siguientes resultados, actuando en una alianza colectiva, incluso asegurando que haya incentivos económicos fuertes y a larga escala que sean proporcionales con el tamaño del desafío:

 

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    • Reducir, por lo menos, a la mitad la tasa de pérdida de bosques naturales a nivel mundial para el año 2020 y hacer esfuerzos para acabar con la pérdida de bosques naturales para el año 2030.
    • Apoyar y ayudar a cumplir el objetivo del sector privado de eliminar la deforestación causada por la explotación de productos agrícolas, tales como: el aceite de palma, la soja, el papel y los productos de carne vacuna; a más tardar para el año 2020, reconociendo que muchas empresas  tienen metas aún más ambiciosas.
    • Reducir significativamente la deforestación derivada de los otros sectores de la economía para el año 2020.
    • Apoyar las alternativas a la deforestación impulsada por las necesidades básicas -tales como la agricultura de subsistencia y la dependencia de la leña para energía-, de manera que alivien la pobreza y promuevan el desarrollo sostenible y equitativo.
    • Restaurar 150 millones de hectáreas de tierras degradadas y de tierras forestales para el año 2020 y aumentar significativamente la tasa de restauración, a nivel mundial a partir de entonces, que restauraría hectáreas de por lo menos otros 200 millones de hectáreas para el año 2030.
    • Incluir objetivos ambiciosos cuantitativos de conservación y restauración forestal para el año 2030 en el marco de desarrollo global post-2015, como parte de los nuevos objetivos internacionales de desarrollo sostenible.
    • Acordar, en el año 2015, reducir las emisiones derivadas de la deforestación y de la degradación de los bosques como parte de un acuerdo climático global post-2020, de conformidad con las normas acordadas a nivel internacional y en consonancia con el objetivo de no superar el calentamiento en 2° C.
    • Proporcionar apoyo para el desarrollo y la implementación de estrategias para reducir las emisiones forestales.
    • Premiar a los países y jurisdicciones que tomen medidas para reducir las emisiones forestales, especialmente a través de políticas públicas, aumentando los pagos por la reducción de emisiones verificadas y generando materias primas por parte del sector privado.
    • Fortalecer la gobernanza forestal, la transparencia y el estado de derecho; mientras se empodera a las comunidades locales y se reconocen los derechos de los pueblos indígenas, especialmente los relativos a sus tierras y recursos.

 

El logro de estos resultados podría reducir las emisiones entre 4,5 y 8,8 mil millones de toneladas por año para el 2030. Al trabajar en colaboración, podemos lograr estos objetivos y trazar un nuevo rumbo hacia la conservación, la restauración y el manejo apropiado de los bosques para el beneficio de todos. Invitamos a otros a unirse a nosotros en el compromiso de un mundo donde las personas y los bosques crezcan juntos.

 

Por Fundación Agreste
Publicado: 26 de septiembre 2014
Fuente: UN-ClimateSummit | EFE | UNCCD | UN-REDD (Declaración en Español)

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Informe sobre el Decenio de las Naciones Unidas para los Desiertos y la Lucha contra la Desertificación

La Secretaria Ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), Monique Barbut, presentó en la 69ª Sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas el 16 de octubre, el informe de los cinco años de aplicación del Decenio de las Naciones Unidas para los Desiertos y la Lucha contra la Desertificación (UNDDD) 2010-2020

Bajo el título, "Implementación del Decenio de las Naciones Unidas para los Desiertos y la Lucha contra la Desertificación", el informe está disponible en los seis idiomas oficiales de la ONU. 

El informe destaca las actividades realizadas por la Secretaría de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), y presenta los planes y actividades realizadas por los países parte y organizaciones observadoras de la Convención para promover el Decenio. 

Poporciona también un resumen de las iniciativas de sensibilización y promoción, así como las celebraciones organizadas en el plano mundial y en las regiones, realizadas en paralelo con las principales conferencias, eventos y conjuntamente con otras décadas e iniciativas especiales. Además, enumera el apoyo prestado por las celebraciones y conmemoraciones para el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, cada 17 de junio.  

El documento destaca las lecciones aprendidas y recomienda a la Asamblea General renovar su llamamiento a las organizaciones gubernamentales e intergubernamentales para apoyar las iniciativas del Decenio, así como alentar a las fundaciones, el sector privado y demás organizaciones de la sociedad civil para contribuir a la iniciativa. Además solicita fortalecer el alcance hacia los niños y jóvenes con el fin de formar una generación que comprenda ampliamente los impactos futuros del cambio climático sobre los suelos

El Decenio se inauguró el 16 de agosto de 2010, en Fortaleza (Brasil), en la Segunda Conferencia Internacional sobre el Clima, la Variabilidad, la Sostenibilidad y el Desarrollo. En esa ocasión el mensaje del Secretario General consideró que este flagelo es una amenaza para la seguridad alimentaria, que provocaría hambruna en las comunidades más gravemente afectadas, y que privaría al mundo de tierras productivas, observando también que la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía generan conflictos localizados, así como tensiones más amplias, y que la migración planteaba el peligro de ocasionar la desintegración social y la inestabilidad de las zonas urbanas cada vez más densamente pobladas.

 

Por Fundación Agreste
Publicado: 23 de septiembre 2014
Fuente: UNCCD
(Traducción no oficial) 

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Primera Impresión en Paso Grande

Fundación Agreste, junto a Kimberly Clark Argentina, y en el marco del Programa Primera Impresión de los MinisterioS de Medio Ambiente e Inclusión Social de la Provincia de San Luis, participó de la plantación de 300 árboles en la Localidad de Paso Grande

El Programa Primera Impresión es uno de los compromisos asumidos en el Pacto Provincia Municipios de la Provincia de San Luis. Para llevarlo adelante los municipios y los ministerios de Medio Ambiente e Inclusión Social trabajan en la forestación de los accesos a las localidades de la provincia. 

“Esto es muy importante porque aporta a la captura de dióxido de carbono, uno de los principales gases que provocan el calentamiento global”, señaló la Ministra de Medio Ambiente Daiana Hissa.

Además de forestar los ingresos a las localidades, el Ministerio de Medio Ambiente incentiva  y asesora la parquización de nuevas áreas desprovistas de arbolado y espacios verdes municipales. 

A través de Primera Impresión, que busca dar a los visitantes una bienvenida llena de verde y color, “colocamos 300 árboles de sombra: fresno americano y pinos alepensis, a lo largo de los tres ingresos con los que cuenta la localidad de Paso Grande”, comentó Lucas Dupuy Acosta, Director del Subprograma Protocolo de Forestación, dependiente del Programa de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente  Provincial. 

 

Por Fundación Agreste
Publicado: 22 de septiembre 2014

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Encuentro Regional sobre Estrategias Nacionales REDD+

Quito, ECUADOR – El Programa de Naciones Unidas para la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques (UN-REDD+) junto al Gobierno de la República del Ecuador, organizaron un evento para compartir las experiencias nacionales vinculadas al avance de las Estrategias REDD+ en los países de Latinoamérica.

Del evento, realizado entre el 30 de julio y el 1° de agosto, participó Fundación Agreste presentando los avances en la constitución del Comité Asesor de organizaciones no gubernamentales (CAR) en el marco de la Estrategia Argentina para la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques (REDD+).

En estas jornadas de trabajo, constituidas como espacio para el aprendizaje y el intercambio de experiencias entre los países de la región, se abordaron temas relacionados al desarrollo de los planes de acción desde el objetivo de compartir lecciones aprendidas y mejores prácticas, así como conocer e intercambiar información sobre los aspectos técnicos, legales, institucionales, operativos y financieros que se están trabajando en los países.

Este intercambio permitió revisar insumos técnicos, posibles herramientas, enfoques y desafíos en común desde la metodología de sesiones temáticas en las que se analizaron también otras ideas relacionadas con el desarrollo de los planes de acción o estrategias nacionales REDD+. 

Cada sesión temática fue precedida por ponencias introductorias y finalizada por la exposición a través de voceros de los grupos de trabajo, lo que permitió una activa participación y apropiación de las cuestiones tratadas por parte de los presentes.

El evento reunió a más de 80 participantes de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Surinam, y otros expertos internacionales.

 

 

Por Fundación Agreste
Publicado: 5 de agosto 2014

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