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Has dado el primer paso, ahora da el segundo. Por Christina Figueres

Mensaje de Christina Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco sobre Cambio Climático (UNFCCC), en realizó un video mensaje en ocasión del lanzamiento de la Campaña por el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación. Habla sobre las acciones prácticas sobre las tierras que se pueden tomar en la lucha contra el cambio climático, destacado la importancia de la adaptación al cambio climático impulsado por un enfoque en la naturaleza.

“2014 es el año para la celebración y reflexión de cuestiones fundamentales para la Tierra, la atmosfera y los suelos. 

Celebración, porque ambas, la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCC), la que tengo el honor de dirigir, y la Convención de Naciones Unidas de la lucha contra la Desertificación (UNCCD), cumplen el 20 aniversario de la puesta en vigor, y durante estas dos décadas, por separado y en conjunto, las naciones han logrado mucho a través de estos dos tratados

Pero también de reflexión, porque a pesar de todos los esfuerzos de muchos alrededor del mundo, la contaminación de la atmósfera se sitúa ahora en los niveles más altos en 800.000 años; y la degradación continúa convirtiendo tierras sanas y productivas en parcelas infértiles, lo que provoca hambre y pobreza, así como la pérdida de servicios basados en la naturaleza de los que todos dependemos. Servicios que tienen un papel liberando cada vez más carbono a la atmósfera y agravando el cambio climático. 

Las fuerzas que impulsan la degradación de tierras son muchas y complejas, desde la forma en la que la humanidad produce alimentos hasta los crecientes impactos del cambio climático en sí mismo

Pero todos estos desafíos son superables si conseguimos ser más inteligentes en la manera de gestionar los recursos basados en la naturaleza y la forma en que impulsamos nuestra economía. Y la buena noticia es que la mayoría de las acciones necesarias para detener la degradación de las tierras y la desertificación puede desencadenar múltiples beneficios sociales, económicos y ambientales, desde mejorar la disponibilidad del agua para aumentar la producción de cultivos y la protección de la biodiversidad, hasta el almacenamiento de carbono en los suelos y la vegetación de los nuevos bosques implantados. 

El tema para el Día Mundial de la lucha contra la Desertificación este año, el 17 de junio, es “La tierra pertenece al futuro, protejámosla del cambio climático”. Es un tema que resuena profundamente en mí, y estoy segura que en las demás agencias de Naciones Unidas en todo el mundo, para trabajar hacia el cumplimiento del complejo desafío del cambio climático en el marco general del Desarrollo Sostenible para todos.

En un mundo con 7 billones de personas, llegando a más de 9 billones para el año 2050, la manera de manejar o no manejar nuestra tierra será, en muchas formas, definitorias para el futuro de la humanidad en el siglo 21

Hoy, en la celebración de 20 años de trabajo, y en ocasión del Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación, creo que las Partes de la Convención y del staff de la Secretaría de la UNCCD están sensibilizando y ayudando a la gente a comprender su parte en este rompecabezas de la sostenibilidad. 

Comprometo a todos a participar, los animo a usar los recursos que la UNCCD ha producido y puesto a disposición en internet. Los animo a ver lo que el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente dice acerca del verdadero valor de los recursos naturales, a aprender de FAO la forma en que reducir el desperdicio de alimentos ayuda a reducir la pérdida de ecosistemas terrestres como los bosques, y por qué es tan crucial que Convención sobre Diversidad Biológica trabaje para conservar y mejorar la gestión de la biodiversidad. Vea los inspiradores ejemplos de acción por el clima en el sitio web de UNFCCC y a través de la iniciativa Momentum for Change. 

Luego tome este aprendizaje y úselo para mejorar su experiencia local, abogar por políticas de gobierno que reduzcan la desertificación y degradación de tierras, defender el uso responsable y sostenible de los recursos naturales y las opciones de consumo amigables con el clima. Reduzca su desperdicio personal de alimentos bajo la Campaña de ONU “Piensa, come, salva”, reduzca su huella, tome medidas usted mismo y haga participar a los demás. ¿Qué contribuciones está dispuesto a hacer usted, su comunidad, su iglesia, sus colegas, para luchar contra la desertificación y el cambio climático?

Damas y caballeros, este año Naciones Unidas está trabajando para alcanzar objetivos de desarrollo sostenible, y la UNFCCC está trabajando para un nuevo acuerdo universal sobre el clima en 2015. Nada puede ayudar más a estos procesos paralelos que un claro mandato de la población mundial para detener la degradación de tierras, mitigar las causas del cambio climático y adaptarse al cambio climático que viene. 

Necesitamos su acción en este momento, y necesitamos su apoyo, a medida que trabajamos hacia un futuro más amigable y sostenible con el clima para todos. 

Si usted está viendo este video, ya ha dado el primer paso. Por lo tanto, le pido que haga alguna acción en el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación como su segundo paso. Haga de estos primeros pasos un camino hacia un mejor futuro para esta generación y las próximas generaciones.”

 

Por Fundación Agreste
Publicado: 31 de marzo 2014
Fuente: UNCCD
(Transcripción y traducción no oficial)

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Adaptación basada en Ecosistemas en el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación 2014

Braulio Ferreira de Souza Dias, Secretario Ejecutivo de la Convención sobre Diversidad Biológica, realizó un video mensaje en ocasión del lanzamiento de la Campaña por el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación, explicando la importancia de articular implementación de estrategias para el logro de los objetivos de las tres convenciones de Río (Desertificación, Cambio Climático y Diversidad Biológica).

“Ecosistemas sanos han proporcionado durante mucho tiempo servicios ecosistémicos esenciales, desde el agua que bebemos, el suelo y la tierra que nutre nuestros alimentos en el campo, hasta las plantas y animales que nos proveen medicamentos y diversidad genética que nos ayuda a adaptarnos al cambio climático y los desastres naturales. 

Dado que el cambio climático amenaza el agua y la seguridad alimentaria, y aumenta la exposición a los desastres naturales, estos servicios ecosistémicos básicos se volverán aún más importantes. La conservación, la gestión eficaz, la restauración y el uso sostenible de la biodiversidad, son cruciales para asegurar el mantenimiento de los servicios ecosistémicos en tiempos de variabilidad y cambio climático. 

Para ello tenemos que entender los procesos que intervienen la valoración de nuestros ecosistemas como factores clave en la adaptación al cambio climático. 

Como convenciones hermanas de Río, la Convención sobre Diversidad Biológica y la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, tienen muchas áreas de sinergia siendo la más importante el trabajo de conservar, restaurar y utilizar de forma sostenible los ecosistemas de tierras secas. De hecho, el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, y sus metas AICHI para la Diversidad Biológica, proporcionan una fuerte base para la implementación de las sinergias entre las dos convenciones a nivel nacional

En particular, quisiera poner de relieve el objetivo AICHI 15, que aboga por la mejora de toda la resiliencia de los ecosistemas y la restauración de al menos un 15 por ciento de los ecosistemas degradados, contribuyendo así a la mitigación del cambio climático y la adaptación en la lucha contra la desertificación. 

Como nos preparamos para celebrar el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación bajo el lema “La tierra pertenece al futuro, protejámosla del Cambio Climático”, hay esfuerzos por estrategias sostenibles que integran la gestión de la tierra, el agua y la biodiversidad mediante el mantenimiento de los servicios de los ecosistemas, luchando así contra la desertificación y procurando la adaptación al cambio climático. De esta manera podemos demostrar cómo la implementación del Plan Estratégico para la Biodiversidad 2011-2020 puede contribuir al alcance de los objetivos de las tres Convenciones de Río.”

 

Por Fundación Agreste
Publicado: 31 de marzo 2014
Fuente: UNCCD
(transcripción y traducción no oficial)

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V Taller Nacional del Observatorio Argentino de Degradación de Tierras y Desertificación

Buenos Aires, ARGENTINA – Entre los días 10 al 12 de Marzo se realizó en Buenos Aires el Quinto Taller Nacional del Observatorio Nacional de Degradación de Tierras y Desertificación, en el que participaron representantes de los 17 sitios piloto que conformarán la red de sitios de evaluación y monitoreo de este flagelo en Argentina.

El Observatorio Nacional de la Degradación de Tierras y Desertificación tiene por objeto proveer información relativa al estado, tendencias y riesgo de la degradación de tierras y desertificación para elaborar propuestas e impulsar medidas de prevención, control y mitigación, que serán usadas para el asesoramiento de los tomadores de decisiones públicas y privadas de Argentina y la concientización e información a la sociedad en general.

La creación y puesta en marcha del Observatorio surgió a partir de la culminación del proyecto Evaluación de la Degradación de Tierras en Zonas Áridas (LADA, por sus siglas en inglés), que sentó las bases para un sistema nacional permanente de evaluación y monitoreo estandarizada de la desertificación, incluyendo los procesos sociales y económicos relacionados, y las practicas de mitigación, adaptación, prevención y rehabilitación recomendadas para cada situación. 

Los organismos participantes de dicho proyecto, entre los que se encuentran la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS); el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET); el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA-CONICET); el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); el Centro de Relevamiento y Evaluación de Recursos Agrícolas (CREAN), la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba (FCA-UNC); y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA), decidieron dar continuidad a aquel trabajo a través del Observatorio. 

A mediados de 2013 el Observatorio abrió la convocatoria para ampliar los 5 sitios piloto con los que contaba a partir de LADA a 17 sitios en diferentes ecosistemas del país.

En el marco del Cuarto Taller Nacional del Observatorio se presentaron los 12 nuevos sitios piloto seleccionados: Ecotono Fueguino, Río Grande (Tierra del Fuego), coordinado por la Universidad Nacional de Tierra del Fuego Antártida e Islas del Atlántico Sur (UNTDF) / CONICET-CADIC; San Julián, Magallanes (Santa Cruz) coordinado por la Universidad Nacional de la Patagonia Austral; Futaleufú, Esquel (Chubut), coordinado por la Estación Experimental Agropecuaria del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA EEA Esquel); Chacharramendi, Utracán (La Pampa), coordinado por el Instituto de Ciencias de la Tierra y Ambientales de La Pampa (INCITAP); Sierras de Telsen (Chubut), coordinado por CENPAT-CONICET; Pampa Arenosa, Bragado, O´Brien y Alberti (Buenos Aires), coordinado por la Universidad Nacional de Luján (UNLU); Comunidad de los Pueblos de la Costa, Castro Barros (La Rioja), coordinado por el Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica (CRILAR-CONCIET); Cuenca Arroyo Estacas, La Paz (Entre Ríos), coordinado por la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Paraná (INTA-EEA-Paraná); Colonia La Suiza, Lobería y Balcarce (Buenos Aires), coordinado por INTA Balcarce; Santos Lugares, Alberdi (Santiago del Estero), coordinado por la Universidad Nacional de Santiago del Estero; y Paso Grande, San Martín (San Luis), coordinado por Fundación Agreste, siendo éste último el único sitio del Observatorio a cargo de una Organización de la Sociedad Civil como entidad privada y sin fines de lucro. 

En el marco del Quinto Taller, se trabajó en la definición de indicadores socio-económicos y bio-físicos de mínima que se observarán en cada uno de los 17 sitios piloto hasta el 2016. 

Este conjunto de indicadores, con sus especificaciones técnicas de relevamiento y análisis, no serán los únicos, sino que cada sitio ampliará el estudio según las características particulares de cada ecosistema y contexto socio-económico.

Para apoyar esta iniciativa, el Observatorio cuenta con Fundación Williams, organización que apoya a los 17 sitios en el relevamiento y análisis socio-económico a través de un acuerdo formalizado en el mes de noviembre. 

En este contexto cabe destacar el esfuerzo y compromiso de la Dirección de Conservación del Suelo y lucha contra la Desertificación, dependiente de la Subsecretaría de Planificación y Política Ambiental de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, que a través de la visita de técnicos especializados colabora con los sitios piloto buscando implementar las buenas prácticas de manejo de suelos en beneficio de las comunidades afectadas por la degradación de las tierras. 

 

Por Fundación Agreste
Publicado; 28 de marzo de 2014

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Comprometiendo a los jóvenes con el tiempo y el clima por Monique Barbut - UNCCD

Mensaje de Monique Barbut, Secretaria Ejecutiva de la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, en ocasión del Día Meteorológico Mundial 2014, 23 de Marzo.

El cambio climático es un asunto complejo, cuyas consecuencias afectarán todos los ámbitos de la vida. Sus primeros impactos sobre las personas y los ecosistemas ya son evidentes, a partir los fenómenos meteorológicos extremos y erráticos. La gente está en constante movimiento, los medios de vida se ven amenazados y los ecosistemas están cambiando.

Ninguna región se ha librado de la falta de alimentos vinculadas a las malas cosechas, la pérdida y el daño de la propiedad, los daños a la infraestructura y el costo de los conflictos mundiales. Ningún sector económico está intacto. Sin embargo, estos impactos no son grandes en comparación con los efectos que el cambio climático tendrá en los próximos 50 a 100 años. Nuestros hijos, los jóvenes de hoy, y sus descendientes, tendrán que hacer frente a estas consecuencias de nuestras acciones. Como mínimo, tenemos dos responsabilidades para con los jóvenes.

En primer lugar, tenemos que asumir la responsabilidad de los resultados futuros de nuestro comportamiento presente y cambiar nuestra senda de desarrollo. Debemos orientarnos hacia una nueva revolución industrial. Con este fin, la Convención de Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación (UNCCD) ha adoptado la postura de transformar los sectores con el mayor impacto sobre las tierras. La agricultura es un objetivo prioritario. Produce un tercio de los gases de efecto invernadero causantes del cambio climático, tiene vastos impactos sobre la tierra y sus productos finales son consumidos por cada individuo en la Tierra.

En este sentido, cada país Parte de la Convención que se ve afectado por la desertificación está obligado a tener un Programa de Acción Nacional que sea inclusivo, con medidas concretas para luchar contra la desertificación y para prevenirla en las áreas poco o aún no afectadas. En 2013, 169 países Parte han declarado que se ven afectados por la desertificación.

En segundo lugar, a la luz de sus futuras funciones, es nuestra responsabilidad comprometer a los jóvenes en diferentes frentes. Tenemos que ser francos acerca del alcance y la magnitud del desafío, para que participen en la búsqueda de soluciones y socializarlas con ellos, por ejemplo, hacia una nueva senda de desarrollo que aborde realmente los problemas ambientales mundiales.

La reunión de revisión, celebrada en abril del año pasado, acordó que la educación de jóvenes en estos temas es indispensable. Nuestro enfoque este año es el tema de la Adaptación basada en Ecosistemas, con el lema 'La tierra pertenece al futuro, protejámosla del cambio climático!’ para la celebración del  Día Mundial de Lucha contra la Desertificación, el 17 de junio, es un paso en esta dirección.”

 

Por Fundación Agreste
Publicado: 23 de marzo 2014
Fuente: UNCCD (english version)
(Traducción no oficial)

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